De la fragua artesanal al acero inoxidable

De padres a hijos, a golpe de martillo repicado sobre el yunque , en el año 1950 , Rafael Sánchez Sánchez heredó de sus antepasados el noble oficio de la herrería.

Unido estrechamente a la tierra en la que vivía , su actividad estaba relacionada con la forja de herramientas y aperos de labranza de manera artesanal . La fragua, alimentada por carbón de brezo y la mano experta del herrero domaban el metal para la construcción y reparación de picos, azadas, rejas artesanales y otros elementos, que tras el abrazo del fuego pasaban a formar parte del trabajo y vida cotidiana de los habitantes de Neila de San Miguel (Avila).

Desde 1975 comenzó la evolución de la mano de sus hijos , quienes le dieron un nuevo enfoque al pequeño negocio familiar . A la vez que se mantuvieron los trabajos tradicionales de forja y restauración se amplió el horizonte en el campo de la cerrajería y estructuras metálicas.

En el año 2007 , la empresa se ubicó en una moderna nave en el Polígono Industrial de Béjar (Salamanca) al lado de la autovía de la Plata en la salida 414 (Ctra. de Ciudad Rodrigo-Béjar).

En la actualidad realizamos trabajos integrales en el campo de la cerrajería tanto en hierro como en acero inoxidable.

Capitulo aparte merecen nuestras actuaciones en el campo de la restauración del Patrimonio donde se pone en valor nuestra experiencia heredada tras más de medio siglo de existencia.

La calidad, seriedad y profesionalidad , está avalada por los nuestros clientes y por las numerosas empresas constructoras y restauradoras que han buscado en Cerrajería San Miguel una respuesta eficaz y experta para sus proyectos.